Como muestra de compasión con Esñapa, que vive en sus propias carnes una de las peores crisis económicas que se recuerdan, el pueblo rumano ha decidido solidarizarse con la ciudadanía española y sufrir a su lado:
Recordemos que no es la primera muestra de solidaridad rumana, que ya en 2008 sufrió en sus carnes los estragos de la incipiente recesión.
Yo casi que habría preferido rezar cien avemarías, pero a alguien le ha parecido mejor idea traer al Bisbal a rezarlos sobre el escenario. Bueno, os dejo, que me voy corriendo a comprar mis entradas antes de que se acaben y a ver si en el 24 horas tienen cianuro.
Soy Torsimany. Me recordaréis de otras películas como “He vuelto a resucitar el blog” y “Ahora sí que voy a escribir en serio II: la secuela”.
Que no tengo perdón de FSM… cierto. Que soy un impresentable… A veces. Que os tengo abandonaícos perdíos… También. Pero, ejque… Las cosas de la vida moderna. Que uno pasa por períodos en los que el sofá le pide clemencia y luego vienen rachas en las que el sofá lo denuncia como desaparecido. Por suerte, los últimos meses han sido más bien del segundo tipo.
No prometo posts diarios. No prometo posts semanales. No prometo nada, pero intentaré, en la medida de lo posible, dejarme caer de vez en cuando por aquí. Sé que mis lectores (los dos) lo agradecerán.
No gana uno para sustos. Dos semanas he pasado en Esñapa. Dos. Y dos semanas han bastado para presenciar dos crímenes tipográficos. Dos.
El primero, en la aparentemente inofensiva pantalla de un ascensor. Esto demuestra la peligrosidad de Comic Sans. Uno espera encontrársela en un anuncio de clases particulares pegado a una farola, en la carta de una hamburguesería, en un panfleto anunciando un chamán africano… pero no, Comic Sans te ataca donde menos te lo esperas, encerrado en menos de un metro cuadrado:
El segundo, en la nueva rotonda que da la bienvenida a los visitantes de la Villa de Santa Pola. Una rosa de los vientos que más que rosa parece una ortiga gracias a la desafortunada elección tipográfica:
Si tenéis por algún cajón de la cocina una frecuencia de FM que no uséis, que sepáis que Radio María (Valencia) os agradecería eternamente que la pusierais a su disposición. Se ofrece la salvación eterna.
Las cadenas de distribución no dejan de sorprendernos con nuevos y revolucionarios productos. Tras los fideos sabor pollas y el croissant relleno de caca, llega el sorprendente Neceser gr.asas. Porque nunca sabes cuándo vas a necesitar llevarte la manteca de viaje, por lo que pueda pasar.
Por tan sólo 4,99€, en la sección de Perfumería, la manera más cómoda de tener nuestras grasas siempre a mano.
Dos veces en mi vida he visitado la ciudad con mayor densidad de iglesias y conventos de cuantas he conocido hasta la fecha, Orihuela. La última vez, hace un par de semanas, hice una parada de camino a Murcia con dos amigos rumanos para que vieran cómo una ciudad española puede tener incluso más iglesias que una rumana.
Callejeando por el centro, este inusitado nombre de calle captó mi atención y la de mi cámara:
Supongo que en Orihuela, cuna de monjas y curas, nadie pensó en la idea que a los simples mortales nos viene a la cabeza al ver este nombre de calle.
Parece que lo que en su momento me pareció algo fuera de lo común se está convirtiendo en algo habitual en Bucarest. La primera vez que vi una fuente teñida de rojo pensé que los de Parques y Jardines la habían liado parda con el cloro o algo similar. Me tranquilizó (y me inquietó al mismo tiempo) saber que era una iniciativa para conmemorar el Día Mundial de la Hemofilia.
Esta vez es otra fuente la que se tiñe de rojo:
La archiconocida fuente de Piața Universității, punto de encuentro por excelencia entre los estudiantes, se vistió de rojo para anunciar la nueva temporada de True Blood. La imagen ha circulado por internet con los paneles publicitarios de True Blood, pero para mí que sin ellos resulta aún más inquietante.
De postre, un momento mítico de uno de los vampiros que más vidas han marcado:
Un caluroso viernes por la mañana como otro cualquiera, vuestro intrépido Torsimany se dirige al Registro Mercantil para enfrentarse a las fuerzas del mal y hacer unas gestiones para la empresa para la que trabaja.
Torsimany sale de casa, se sube al tranvía, dos paradas más tarde llega al metro, baja a las profundidades de Bucarest y atraviesa las tripas de la ciudad durante siete paradas. Tan sólo lo separan dos paradas de autobús de su destino final.
Recién emergido de las profundidades de la capital rumano, tras cruzar el primer semáforo, Torsimany no da crédito a lo que ven sus ojos. Intenta recordar si pudo haber comido algo en mal estado la noche anterior, planteándose una intoxicación como posible causa de lo que parecer se una alucinación. Al observar en las caras del resto de viandantes la misma expresión de asombro, descarta esta posibilidad y desenfunda desembolsilla el teléfono para capturar este impresionante documento gráfico:
Una vez desapareció tan grotesca caravana, el último vehículo de la comitiva quedó rezagado, permitiéndome capturar esta instantánea:
La cosa está tan mal que hasta los superhéroes acaban trabajando de lo que sea. En este caso, en el Domino’s pizza, de repartidor.
¿Quién dijo que morirse tenía que ser necesariamente aburrido? Ya está bien de tanta solemnidad en un funeral. ¡Fuera el negro! ¡Abajo el gris! Estamos hartos de que ir a un funeral tenga que ser algo tan lúgubre y deprimente.
Si vosotros también queréis un toque de alegría en vuestro funeral, os recomiendo la Funeraria Rainbow, que además de tener un nombre la mar de alegre, está a dos pasos de mi casa.
A la hora de dar nombre a un negocio, lo que en principio debería ser una tarea simple y sin demasiadas complicaciones puede acabar dándole a uno más de un quebradero de cabeza. Uno intenta buscar un nombre con gancho, fácil de recordar, que refleje la actividad de la empresa y que la distinga del resto.
Unos, entre los que me incluyo, optan por lo fácil, es decir, usar su nombre y un sustantivo que resuma el principal campo de actividad de la empresa. Charcutería Paco, Recauchutados Gutiérrez o GRAU Comunicación son ejemplos de esta categoría.
Los verdaderos genios, sin encambio, se distinguen por ir más allá y sorprender a propios y ajenos con una idea que rompe moldes y puede sentar las bases de un gran imperio.
Mientras que los mediocres, los emprendedores del montón, el vulgo, optamos por la vía cobarde y por ser conservadores, los pioneros recurren a una botella de vodka o a una tritrona antes de registrar el nombre de la empresa en el Registro Mercantil para dejar su legado a la humanidad en forma de un nombre como éste:
“Al Padrino”. ¿Cómo no se le había ocurrido a nadie antes? Esta maravilla de la mercadotecnia contemporánea está frente a una tienda de repuestos en Piața Eroii Revoluției.